Milanesas a la provenzal: cómo se preparan y en qué se diferencian de las normales
Presento una versión casera y simple de las clásicas milanesas a la provenzal, con el toque porteño del ajo y el perejil. Es una receta apta para la semana y para reuniones informales; se prepara con ingredientes cotidianos y rinde para cuatro milanesas grandes, finitas y crocantes para todos los gustos y familiares siempre.
Qué ingredientes lleva la milanesa a la provenzal
Ingredientes principales: 375 g de carne en fetas muy finas para milanesa, 175 g de pan rallado (prefiero tipo crujiente), 3–4 huevos, una taza de harina, sal y pimienta. También ajo y perejil, frescos o secos, y opcional: queso parmesano rallado y aceite para freír. Cantidades aproximadas para cuatro porciones.
Para empanizar con ajo y perejil seco: batir huevos con sal y pimienta en un bol amplio. En un papel o plato extender el pan rallado mezclado con ajo en polvo, perejil seco y un poco de parmesano si se desea. Tener otra bandeja con harina para enharinar las milanesas.
Pasar cada feta por harina, sacudir el exceso, luego por el huevo batido y finalmente por la mezcla de pan rallado apretando con la palma para que quede bien adherida. Calentar aceite en sartén a fuego medio; la idea es dorar lentamente para que la carne no se endurezca y el rebozado quede crocante.
Una vez listas, colocar sobre papel absorbente para quitar el exceso de grasa. Se pueden ir friendo de a dos o empanizar todas y freírlas después; ambas opciones funcionan. Si no se consumen, separar con papel encerado y congelar en bolsa hermética. Así quedan listas para recalentar y mantener textura.
Con qué se puede acompañar la milanesa a la provenzal
En Argentina se sirven clásicamente con papas fritas o puré; también acepta una ensalada fresca para aligerar. No olviden el jugo de limón sobre las milanesas a la provenzal: realza sabores. Mayonesa u otras salsas son bienvenidas. Es un plato familiar, económico y adaptable a distintos gustos y ocasiones festivas.
Si prefieren ajo y perejil frescos, piquenlos finitos y mezcle?nlos en los huevos batidos antes de pasar la carne; el aroma cambia y queda más jugoso. Para un golpe extra de sabor se puede añadir parmesano en el empanizador. Ajustar sal y pimienta al final para evitar exceso de sal.
Estas milanesas son fáciles de adaptar: cambien pan rallado por panko, usen pollo o cerdo, o preparen versión horneada para bajar calorías. Sirvan calientes y con limón, y verán cómo un plato simple se transforma en favorito de casa.


